TUTORIAL CAA – CÓMO ELABORAR UNA RUTINA CON PICTOGRAMAS

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Autores/as: Ana de Ramón Bellver y Mari Luz Juan BelsoDoble equipo (https://www.dobleequipovalencia.com/) y ARASAAC


«La realidad es una masa confusa de acontecimientos, personas, lugares, sonidos y visiones que interaccionan. Fijar rutinas, horarios, rutas y rituales particulares es algo que me ayuda a poner orden». Therese Jolife, 1992.

Las rutinas dan seguridad, favorecen el desarrollo de la autonomía personal y reducen la frustración al contar con una herramienta con la que enfrentarse a una tarea compleja. De esta forma no solo mejoraremos la autoestima de la persona sino que también la emponderaremos.

¿Qué es una rutina?

Para los niños/as, las rutinas son actividades que permiten obtener información del mundo que les rodea y responder con seguridad a las demandas del entorno.

Cuando hablamos de rutinas, nos referimos a actividades de la vida cotidiana del niño/a y su familia. La rutina tiene que despertar la curiosidad, para ello se puede utilizar los centros de interés de cada niño/a. Las normas deben ser flexibles y no impuestas por el adulto y por supuesto deben cumplir un objetivo claro, por ejemplo: comemos para alimentarnos y poder vivir, jugamos para divertirnos y pasarlo bien, nos vestimos para ir protegidos y no pasar frío.

Las rutinas aportan seguridad, favoreciendo el orden y la autodisciplina del niño/a y ayuda a crear hábitos imprescindibles para su vida adulta. Repetir tareas sin sentido hace que el niño/a actúe de forma robotizada o mecánica sin que exista un aprendizaje e interiorización de lo que está realizando.

En la práctica, las rutinas  se convierten en una herramienta fundamental de aprendizaje que, mediante el uso de distintos apoyos visuales (fotografías, pictogramas, vídeos o textos), proporcionan información secuenciada y ordenada sobre los distintos pasos simples en los que se divide la consecución de una tarea más compleja.
Para que exista aprendizaje y no adiestramiento, el niño/a debe estar motivado y ser partícipe en este proceso. Este principio es universal. Es decir, para todos los niños y niñas, sean cuales sean sus características.
En nuestro trabajo diario, nos encontramos con tareas que por su grado de complejidad requieren del establecimiento de una secuencia o rutina que desglose estas tareas en pasos más sencillos,  con apoyos visuales pautas que faciliten su aprendizaje y generalización.  El uso adecuado de estas rutinas permitirá que la persona responda de forma adecuada a las demandas de su entorno y aportará funcionalidad a sus aprendizajes.
Resumiendo, podríamos definir la rutina como una herramienta que, mediante el uso de distintos apoyos visuales (fotografías, pictogramas, vídeos o textos), proporciona información secuenciada y ordenada sobre los distintos pasos simples en los que se divide la consecución de una tarea compleja.

Dentro de las secuencias podemos clasificar éstas en dos grandes grupos:

  • Actividades básicas de la Vida Diaria y del cuidado personal (Basic Activities of Daily Living – ADL): aquí se incluyen actividades como vestirse, higiene al evacuar y control de esfínteres, bañarse / ducharse, higiene / aseo personal,  comer / alimentarse, movilidad funcional y dormir / descansar.

  • Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (Instrumental Activities of Daily Living – IADL): aquí se incluyen tareas y actividades más complejas que las ADL y son esenciales para una correcta transición a la vida adulta. Estas actividades van orientadas a lograr el máximo de autonomía e independencia en todos los ámbitos de la vida de la persona (hogar, escuela, familia y entorno laboral). Las habilidades de IADL incluyen, por ejemplo, la preparación de comidas, movilidad en su ámbito más cercano, mantenimiento de la salud, manejo del hogar (cuidado de la ropa, limpieza), compras y cuidado de otras personas y mascotas.

El uso de la rutina con apoyos visuales resulta fundamental para todas las personas, tengan o no dificultades en el aprendizaje y ejecución de esta tareas. 
Aunque muchos niños y niñas aprenderán estas secuencias de modo autónomo imitando a sus iguales o a adultos, el uso de apoyo visuales significativos para estructurar en pasos más sencillos una tarea compleja es sin duda, una medida de accesibilidad cognitiva que beneficiará a todos los niños y niñas cuando ésta es implementada, por ejemplo, en el entorno escolar o en entornos públicos donde acudan personas que puedan beneficiarse de éstas. Con todo, las secuencias se utilizan en todos los contextos (colegio, casa, terapia,…).
Para que la secuencia sea útil debe estar siempre visible en un lugar significativo. Es decir, la secuencia de lavarse las manos se situará siempre encima del lavabo o la de ir al baño encima del retrete.
En aquellos casos en los que la rutina pueda ocurrir en distintos entornos será la persona la que porte la secuencia sea en un dispositivo de alta tecnología (p.e una Tablet corriendo una APP como GESTIAC) o en un soporte de baja tecnología como puede ser un llavero, un cuaderno de comunicación o un tablero con velcro.
Las rutinas son complementarias a cualquier otra actividad de anticipación y de organización del tiempo vistas hasta ahora y favorece la autonomía y la autoestima de la persona al poder hacer, antes o después, la tarea por si mismo sin la supervisión de un adulto.
La complejidad de la rutina debe adaptarse a las necesidades y a la capacidad de abstracción de la persona con la que vamos a utilizarla. Por ello, en un primer momento, puede ser necesario empezar con fotografías e ir haciendo la transición hacia el uso de pictogramas (acompañados de texto). Igualmente, puede ser necesario acompañar los pictogramas con estrategias adicionales que ayuden a pautar el tiempo requerido para cada tarea simple. Por ejemplo, en esta secuencia de lavado de dientes podemos ver como para que sea efectivo el lavado en cada una de las zonas de la boca se pauta un conteo hasta 9.
En otros casos, podemos acompañar la rutina con otro tipo de apoyos visuales o auditivos (p.e una canción marca la duración de la secuencia).
A largo plazo, nuestro objetivo será el desvanecimiento de los apoyos visuales y que la persona sea capaz de realizar de modo autónomo y en distintos contextos la tarea compleja.

¿Cómo podemos elaborar una rutina con pictogramas?

A la hora de elaborar una rutina, tenemos distintas opciones de baja y alta tecnología que pasaremos a exponer a continuación. Con todo, antes de elaborarla, como hemos comentado anteriormente, deberemos tomar distintas decisiones que condicionaran la elaboración final:

1- Apoyos visuales: según la capacidad  de la persona y la complejidad de la rutina deberemos decidir qué tipo de apoyos visuales/textuales utilizamos. Como hemos comentado anteriormente deberemos optar por usar fotografías, pictogramas descriptivos, pictogramas esquemáticos o incluso el uso de vídeos, todo ello acompañado o no por texto. Nuestra recomendación es que siempre se añada el texto junto con el apoyo visual ya que de este modo favorecemos el desarrollo del lenguaje (semántica y pragmática).

2- Desglose de la rutina en pasos: teniendo en consideración la complejidad de la tarea y la capacidad del usuario final decidiremos el número de pasos en los que dividimos ésta y que compondrán la rutina.

3- Soporte: una vez sabemos los pasos que componen la rutina decidiremos el soporte teniendo en cuenta también el lugar en el que se va a ubicar. Así, por ejemplo, para aquellas rutinas que sean para el baño o un lugar susceptible de mojarse, el soporte será en papel plastificado. En otros entornos o para situaciones en las que la rutina puede ocurrir en distintos lugares podemos plantearnos el usar un soporte móvil de alta tecnología (tablet) con el uso de una APP como GESTIAC o de baja tecnología usando un tablero con velcro que nos permita trabajar distintas rutinas en distintos lugares.

Una vez tenemos claros los puntos anteriores, para elaborar la rutina podemos optar por distintas herramientas:

1- Word/Writer: Con un procesador de textos sencillo tipo Word/Writer y el uso de tablas podemos elaborar cualquier rutina. Si vamos a imprimir, recortar y plastificar cada uno de los pasos que componen la rutina por separado para, posteriormente, colocarlos en la pared, bastará con que creemos una tabla con tantas celdas como pasos tenga nuestra rutina y con el tamaño de celda que nos interese y se adecúe al lugar en el que se vaya a colocar.

2- Power Point/Impress

El uso de programas tipo Power Point/Impress tiene la ventaja de podemos maquetar fácilmente nuestra rutina al poder mover libremente los elementos dentro de la página y poder insertar fácilmente cuadros de texto y todo tipo de imágenes. También tiene la ventaja de poder configurar distintos tamaños de papel y orientación para adaptarse mejor a su ubicación. Así pues es una opción ideal para rutinas que queramos colocar ya maquetadas en su ubicación definitiva.

3- PictoSelector

PictoSelector es una herramienta imprescindible para elaborar materiales con apoyos visuales. Permite crear hojas de pictogramas distribuyendo éstos en filas y columnas o usando hojas flexibles como si fuera un Power Point pero ofreciendo funcionalidades específicas y mucho más potentes que las que ofrecen herramientas genéricas como Word o Power Point. Así, como puede verse en esta rutina para poner la mesa nos permite colorear los pictogramas con el color de fondo que queramos, crear pictogramas de texto y nos permite acceder a la galería completa de pictogramas de ARASAAC sin salir de la propia aplicación. Para aprender a utilizar esta potente herramienta os recomendamos visteis el apartado de PictoSelector en la sección de Tutoriales de Software y Aplicaciones.

     

4- GESTIAC

Dentro de los soportes de alta tecnología, sin duda el más utilizado en la actualidad por la versatilidad que ofrece, son las tablets. Ésta permite correr todas aquellas APPs que necesitemos (comunicadores, organizadores del tiempo, cuentos, canciones,…..). Para sistemas operativos Android destaca por su versatilidad y por ser una APP completamente gratuita GESTIAC. Esta APP está diseñada como agenda visual pero podemos utilizarla también como soporte para rutinas siempre y cuando cada paso dure, al menos 1 min que es el límite mínimo configurable para cada una de ellas.

Así por ejemplo, podemos utilizar GESTIAC para componer la rutina de desinfección de manos con gel hidroalcohólico. A cada uno de los 6 pasos le hemos establecido 1 min, aunque, posteriormente, en el modo visualización podemos saltarnos cualquier paso aunque no se haya completado el minuto establecido.

5- PictoAgenda

Finalmente, otra alternativa es el uso de PictoAgenda https://www.pictoagenda.com/ una aplicación web que nos

¿Cómo entrenar una rutina con pictogramas?

Dentro de las estrategias que podemos utilizar para que el niño/a aprenda una rutina destacamos:

  • Encadenamiento hacia atrás: el adulto realiza todos los pasos excepto el último paso. En  un primer momento el niño/a puede necesitar un modelado físico (mano sobre mano) para completar los pasos iniciales. Seda un tiempo para que el niño/a realice el último paso de la rutina de la vida diaria. Si transcurrido un tiempo no la realiza recurriremos al modelado físico. A medida que el niño va aprendiendo la secuencia y va tomando confianza iremos retirando el modelado o ayuda verbal del penúltimo, antepenúltimo paso, etc. hasta que el niño/a sea capaz de realizar toda la rutina  de modo autónomo.  El encadenamiento hacia atrás está especialmente indicado cuando el niño requiere de un feedback inmediato, con poca tolerancia a la frustración o baja autoestima, ya que proporciona un éxito inmediato.
  • Encadenamiento hacia adelante: supone que el niño completa la tarea desde el primer al último paso pero de un modo asistido recibiendo indicaciones antes o durante la ejecución de la rutina. Esta estrategia está indicada para niños/as con una mayor capacidad o que ya dominan una rutina en un entorno y se desea generalizarla a otro distinto.

Adicionalmente, las rutinas se pueden trabajar y abordar desde un enfoque lingüístico y manipulativo realizando distintas actividades que ayuden no solo a aprender la secuencia sino a trabajar distintos aspectos del lenguaje (semántica, pragmática, lectura, etc.) sino también a interiorizarla desde lo manipulativo (p. e completar la secuencia).

Pulsa en el enlace para acceder a distintos Ejemplos de rutinas con pictogramas